¿Te han contado alguna vez un cuento antes de dormir? Si la respuesta es “si”, probablemente quieras regalarle momentos como ese a tus peques más cercanos. Son minutos tan intensos, que con el tiempo se convierten en los recuerdos más entrañables.

Tanto si has tenido esa suerte como si no, lo que queremos contarte hoy son los beneficios de los cuentos para el desarrollo personal. La magia que se esconde detrás de estos textos.

Tanto leer como escuchar una historia, nos enriquece intelectualmente. Nos obliga a prestar atención para entenderla, y trabajar la paciencia para conocer el desenlace. El mero hecho de disfrutar de una narración incita a la lectura, y ésta favorece tanto la riqueza de vocabulario como la comprensión, que influyen también en la expresión oral.

A niveles de ingenio, es necesario dar rienda suelta a la imaginación, a la fantasía y la creatividad para crear la imagen mental de lo que estamos leyendo o escuchando, y por supuesto, ejercitar la memoria para recordar personajes, lugares o situaciones.

Etiqueta y cuento de una de nuestras prendas

Nosotras creemos en el aprendizaje por impacto. ¿Y esto qué significa? Que cuando sucede algo y nos afecta a nivel emocional, para bien o para mal, se nos fijan ciertos datos o información de forma instantánea y de por vida, queramos o no.

¿Te has parado a pensar por qué la mayoría de las madres son incapaces de olvidar detalles del día en que dieron a luz? Sucede lo mismo ante pérdidas o accidentes: se graban a través de las emociones.

Por eso creemos tanto en los beneficios de los cuentos a nivel personal y emocional.

¿Se te ocurre una sensación más agradable que la de disfrutar de tus seres queridos?

Los cuentos potencian y fomentan el contacto familiar. Lo que vivimos durante los 7 primeros años  de nuestras vidas, marca toda la demás. El apego familiar resulta determinante en el comportamiento psicológico de todo ser humano.

Dentro del aspecto psicológico, los relatos favorecen la identificación, gestión y expresión de miedos, sentimientos y emociones, y consiguen de forma sencilla que nos pongamos en el lugar de los demás (trabajo empático), que además está íntimamente relacionado con el altruismo y los valores.

Finalizamos con el aprendizaje cultural que va implícito en las narraciones. Todas ellas se desarrollan en una sociedad, entorno y/o con un folclore determinados, y existe una retroalimentación evidente:

Los cambios en la sociedad modifican la forma de los cuentos, pero como hemos visto, los cuentos consiguen cambios importantes a nivel individual. Como el individuo es parte de la sociedad, sin remedio, la sociedad cambia.

Foto correspondiente a un pack oferta 

No es cuestión de edad ni sexo; y seas oyente, lector o creador de historias, el resumen es claro: los cuentos nos hacen mejores. Y este es el motivo por el que hemos buscado la manera de que las prendas de Farrapos e contos contribuyan a hacer más íntegro nuestro trocito de planeta.